SONETO Nº2
Primero, yo jamás quise matarla,
Pero, empapó mis manos su engañosa
Todo pasó durante dura charla
En fría noche, de la Nix nubosa
Segundo, si, ella me obsequió la vida,
Pero me ató a su lado, de locura
Por la cual intenté, mi frustrada huida
En un brillante día de hermosura
Ahora, está allí, si; tirada y tiesa
Estatua sin figura de mi madre,
Cáscara engañadora que nunca pesa
Ahora, ya descanso de aquel liendre,
Monstruo, cuyo apestoso rastro cesa
Por la acción de mi mano, que se pudre
Primero, yo jamás quise matarla,
Pero, empapó mis manos su engañosa
Todo pasó durante dura charla
En fría noche, de la Nix nubosa
Segundo, si, ella me obsequió la vida,
Pero me ató a su lado, de locura
Por la cual intenté, mi frustrada huida
En un brillante día de hermosura
Ahora, está allí, si; tirada y tiesa
Estatua sin figura de mi madre,
Cáscara engañadora que nunca pesa
Ahora, ya descanso de aquel liendre,
Monstruo, cuyo apestoso rastro cesa
Por la acción de mi mano, que se pudre

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