ensayo uno

lunes, 28 de julio de 2008
JEYSSON VERÙ OLAYA
CÓDIGO: 840944

ENSAYO 1

DEL PENSAMIENTO NÚMERO SESENTA Y SEIS DEL TEXTO “POESÍA Y PROSA” DEL ESCRITOR ITALIANO GIACOMO LEOPARDI Y ESPECÍFICAMENTE DE SU FRAGMENTO FINAL: “…TAL ES LA ÉTICA Y TANTO ES LO QUE LAS CREENCIAS, EN MATERIA DE MORAL, TIENE QUE VER CON LAS ACCIONES”


“POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÉIS ¿ACASO DE RECOGEN UVAS DE LOS ESPINOS O HIGOS DE LOS ARBROJOS?
ASÍ, TODO EL BUEN ÁRBOL DA BUENOS FRUTOS, PERO EL ÁRBOL MALO DA FRUTOS MALOS
TODO BUEN ÁRBOL QUE NO DA BUEN FRUTO, ES CORTADO Y ECHADO AL FUEGO
ASÍ QUE, POR LOS FRUTOS LOS CONOCERÉIS”
Mateo 7 16-19

¿Qué quiso comunicar Jesús con los frutos de los buenos árboles y los frutos de los malos árboles? ¿Qué son los buenos árboles? ¿Qué son los malos árboles? ¿Por qué los son?
Nada bueno se puede obtener de los malos árboles, pues todas sus atenciones están encaminadas a vencer a todos sus males: las plagas, el excedente sol, la pudridora agua, la carencia de minerales en su suelo y el mismo poco suelo del cual se pueda sujetar o agarrar. En contra de los deseos de la naturaleza , el mal árbol no le interesa y no puede ofrecer buenos frutos porque ese proceso productor no le brinda beneficios a cortísimo plazo y, además, no tiene suficiente agua, para darle a sus frutos, ni tiene suficiente ímpetu para darle la carne a los mismos.
El buen árbol es frondoso y alto, por el contrario el mal árbol esta seco y marchito .El buen árbol cobija a todas las criaturas móviles e inmóviles de la naturaleza con sus tupidas ramas verdes, de los rayos desproporcionados del sol; en cambio el mal árbol cae con rapidez al sufrir el mismo ataque. El buen árbol sostiene a la tierra de la cual se amarra y así evita inundaciones y traslados de tierra incontenibles. El buen árbol nos enamora cuando tocamos sus colores verdes: estos son el verde de los musgos, el verde del olivo, el verde de la manzana, el verde amarillento de los retoños de arroz, el verde de los líquenes en los humedales, el verde tímido de los pastos… el mal árbol invoca en nosotros los espíritus melancólicos de todas aquellas formas que se nos despiden, dejándonos el vacío que no sabemos como rellenar.
Jesús identificó el buen árbol con el buen hombre y al mal árbol con el mal hombre. Además de su figura religiosa inconmensurable, Jesús poseía una sabiduría admirable e inconcebible para un campesino de su condición: comparó los frutos de un árbol con las acciones de los hombres y a los hombres con los árboles. Las acciones honrosas y cualidades únicas son equiparables con lo hermoso de la naturaleza y en este caso, con las del árbol, puesto que el árbol se erige tal como un hombre lo haría físicamente, mientras que las acciones indignantes y los defectos infecciosos para la sociedad son percibidos igual que han de ser percibidas las muchas decadencias de la vida. Para los antiguos, los bosques debieron ser considerados como pueblos por la multiplicidad de individuos que forman un todo, una comunidad. La identificación con el mundo natural era la manera como los antiguos hombre interpretaban el mundo y se alimentaban del mismo.
Jesús nos dijo que la vida del hombre puede ser como la existencia del árbol, algunas veces; aunque el árbol carece de movimiento, de habla, de vista, de gusto,… ¿El árbol percibe la misma realidad que percibe el hombre? O ¿El árbol posee alma religiosa o no?
Claro que no, no posee alma.
Si querían obtener una certeza con un símil tan simple, se equivocaron. Nos surge el asombro por la sabiduría de Jesucristo.
Jesús decía que del mal hombre no nacerá una buena acción; otra versión diría que si hiciese algo bueno, dejaría de ser malo y comenzaría el camino de la Redención.
Surge entonces la consideración sobre lo que nos hace malos o buenos, para ser comparados con un árbol bello o uno seco. El Cristianismo considera lo bueno como “el temor a Dios, la rectitud en las actitudes y la perfección, luego lo malo es toda desobediencia a la voluntad divina, la disconformidad en las acciones y la imperfección. Somos imperfectos por naturaleza, la naturaleza nos regalo la conciencia, la conciencia nos refleja nuestras buenas o malas acciones; por consiguiente, si realizamos buenas o malas acciones no somos perfectos. Hasta el santo David rey pecó al incitar la muerte de Urías el Heteo, para cortejar a Betsabé, su mujer. Hasta el santo es imperfecto.
Todos somos malos, pues todos cedemos a las tentaciones. Podríamos creer que existen dos dioses de naturaleza distinta: el Dios benevolente que aspira y espera nuestra perfección y otro Dios sublime, que acepta nuestras falencias. Incluso el filósofo alemán Federico Nietzsche ya lo trataba de enunciar en su obra " El Origen de la Tragedia" cuando decía que la filosofía se debatía entre dos principios antagónicos llamados Apolo y Dionisio. Es deber de cada cual sufrir, al negar su esencia maligna al apegarse al Dios benevolente o aceptar esta esencia como algo propio del hombre y a su principio divino, o Dionisiaco.
¿Y donde queda la esperanza de ser mejores?
Podemos ser mejores si buscamos el arrepentimiento, pero un arrepentimiento nos obliga a renunciar a todo aquello que nos hace salvajes.
La religión hace escapar las esperanzas de la felicidad, por consiguiente la filosofía podría ser el camino que nos libere de la auto-recriminación por la cual sufrimos al actuar. La Filosofía es la pastilla mágica por la cual desterramos la ignorancia y nos hicimos hombres superiores. No se generó la civilización en Persia, Egipto, Asiría o Babilonia, sino se generó en Grecia y por esta razón basamos la cultura occidental en sus fundamentos.
Sócrates decía que el camino hacia la Virtud, o bondad, es el auto-reconocimiento. Sócrates decía que el auto engaño nos lleva a cometer los crímenes más nocivos porque somos ignorantes de lo que somos y de lo que son los demás. Sócrates admitía que los hombres virtuosos son cultos y civilizados, porque el hombre virtuoso no recurría a radicalismos ni a relativismos. Sócrates decía que el concepto de Bueno debe ser independiente de ola s otras atribuciones positivas que se dan a las cosas, como la superioridad en la belleza física frente a otros o el poder que un hombre puede ejercer sobre otros.
El concepto fundamentalista de Sócrates nos puede hundir en el Narcisismo si solo nos observamos nosotros mismos, en una visión pomposa y arrogante de nosotros mismos; de vernos tanto en el espejo de nuestra conciencia, podemos obsesionarnos con nuestro espíritu, como narra el mito griego de Narciso que se enamoro de su imagen, convirtiéndose, luego, en una flor que lleva su mismísimo nombre. Verse por tanto tiempo, no siempre nos permite reconocer la real imagen que nosotros tenemos en realidad, pues las ambiciones, las angustias y las culpas distorsionan la imagen real de nosotros.
Este concepto de auto engaño lo llama Sócrates Aporia.
Sin embargo no podemos desvirtuar las opiniones de Sócrates.
Platón afirmaba que la felicidad del obrar del hombre se encuentra en las ideas. Platón tomó del filosofo eleático Parmènides la concepción del mundo del Ser, que es el camino de la Verdad, y del mundo del no-Ser que ni siquiera es un camino. Platón también toma del filósofo efeso Heràclito el principio fundamental del movimiento del cosmos por lo cual el cambio y el fluir de las cosas son necesarios para el todo ordenado del universo, o cosmos. Con todo esto, Platón creyó que todo objeto o cualidad existente contenía una esencia fundamental, luego los objetos o cualidades existentes pertenecen e un mundo imperfecto llamado El Mundo De Las Apariencias y existe otro mundo que contiene las esencias de las cosas, llamado El Mundo De Las Ideas.
En la concepción ordenada de Platón las ideas son jerarquizadas de acuerdo a su Universalidad. Las ideas sin un sentido concreto, o adornantes, soportan esa pirámide, visto que dan sentido al mundo del no-Ser, luego éste no es un verdadero sentido. Las ideas sociales están por encima de las ideas adornantes, con motivo de que éstas forman la civilización, aunque son influidas por las Opiniones del no- Ser. Las ideas simples están en tercer lugar, a causa de que están en estado puro y no son copia de otra idea. La Idea Del Bien es la primera de todas, dado que es la primera realidad.
Las ideas o esencias son perfectas, luego la felicidad se encuentra en ellas.
¿Éste será el camino para aquellos que no tienen la sabiduría necesaria para aprehender a las representaciones ideales?
Algunos podrían acusar a Aristóteles de categorizar al mundo y, por ende, de entregar las herramientas a la Designación Maligna O Benigna. Aristóteles y sus “peripatos” determinaron que había lago común a algunas cosas. Dos ejemplos podrían ser el Título De Hombre que al niño y al viejo son atribuidos. El otro ejemplo ha de ser planteado de esta forma: el Manzano, el Peral, el Guayabo, el Olmo, el Mango y el Samán son árboles, en consecuencia el concepto de árbol es una Categoría.
Los tecnócratas o amantes de la técnica generalizan ciertos hechos para abstraer el concepto de “Malo” o “Bueno” y, para la simple y humana humanidad, dos o tres errores o tres o dos aciertos nos categorizan en malas personas o buenas personas. Los amantes de la técnica sufren cuando no sienten nada constante y temen al mundo modificable de Heráclito, por consiguiente deben formular un mundo en todas sus partes y extensiones; por otro lado, los pobres hombres creen en dos o tres sucesos temporales explican toda una esencia, como, si el árbol fuese explicado por su altura o color de hojas y no por su permanente estado de Arboreidad.
Los tecnócratas o amantes de la técnica aseguraron su teoría con otra teoría de Aristóteles: De La Potencia Y El Acto. En olas sustancias la materia prima es potencia ya la forma es acto y se hallan entre sí como lo ilimitable y lo ilimitante. Una semilla, por ejemplo, es un árbol en potencia y a la vez semilla en acto. Cuando ya es árbol, la potencia no desaparece porque el árbol sigue siendo algo determinado, individual, que no se confunde con lo distinto a él. En la naturaleza todos los seres tienen esa composición entre Acto Y Potencia.
Los hombres son malos por potencia ¿por qué lo cree el mundo?
Por la experiencia y porque realmente somos imperfectos.
La humanidad está condenada por la lógica aristotélica.
Aristóteles concibe una esperanza en su escrito “De Anima”.hay una alma que posee un principio de crecimiento y se halla en las plantas, hay otra alma que recibe las sensaciones que causan el apetito y el movimiento, y se encuentra en los animales; hay una última alma que es el alma del hombre todas las funciones de las almas anteriores; todo esto concebido en “De Anima”. El alma racional, la más perfecta de todas, es capaz de conocer gracias a las sensaciones que le dan la presencia de los objetos particulares. El conocimiento origina el filtro que separa las acciones salvajes animales y las acciones propiamente humanas, todo esto concebido en “De Anima”. Aristóteles acepta la opinión de Sócrates en la cual postula al conocimiento como el camino de la Virtud y de la esencia del hombre justo.
Sócrates afirmó que el auto-conocimiento nos lleva a ser virtuosos, dijo Sócrates. Platón señaló que la felicidad del hombre está en las ideas y, si el hombre es feliz, será bueno, así dijo Platón. Aristóteles opinó que lo bueno es lo que le conviene a cada ser y así hablo Aristóteles.

Cuando Pablo de la tribu de Benjamín cayó de su caballo a causa del poder de Cristo, se perdió en sí mismo y el símbolo de tal sufrimiento fue la ceguera. Vagó por el portón de Damasco, por la calle principal de la ciudad, por las débiles paredes adobadas, por las correrías de los perros, por los arenosos suelos menudos, por la humedad refrescante de los pozos, por la corteza de los Olivos y por las leves olas del río Banada. No comió ni bebió alimento ni bebida, durante tres días. Palpaba abusivamente los rostros rugosos de los ancianos, los rostros lisos de los niños, rostros fragantes de las mujeres, los rostros polvorosos de los orfebres, los rostros costrosos de los esclavos, los rostros frescos de los romanos, los rostros barbados de los judíos y los rostros repletos de rizos de los príncipes sacerdotes.
El Incendiario Tarso conmovió a un hombre llamado Judas que vivía en la calle Recta. Esperó la llegada de Ananias que rehusó en principio bautizar a un salvaje hombre. Ananás fue convencido por la voz misericordiosa de Jesús, para bautizar a Saulo. Ananias bautizó al romano llamado Saulo para que anunciasen la Buena Nueva de cristo ante las naciones:
“marchó pues Ananias, y entró en casa e imponiéndole las manos, le dijo: Saulo hermano mió, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino que traías, me ha enviado para que recobres la vista, y quedes lleno del Espíritu Santo
Hechos de los Apóstoles 7, 17

Así surgió San Pablo, el real padre de la Iglesia.

El alma de Saulo se golpeaba en un espacio pequeño que media dos veces su cuerpo extendido sobre un suelo blando y frío.

¿Qué pasó? Estoy aquí y no puedo salir si estaba en las afueras de Damasco sobre
mi caballo fortachón y un viento me golpeó luego una luz fresca me sonsacó de mi
amargura y me dijo “Saulo, Saulo ¿por qué me persigues? Yo le dije ¿quién eres
tú señor? Y el me dijo “yo soy Jesús a quien tu persigues dura cosa es para ti
dar coces contra el aguijón yo le dije ya muy asustado ¿Qué quieres que haga? Y
el me dijo que fuera hacia la ciudad y yo ahora estoy vivo en este lugar ajeno y
espero y ahora como soy consiente de que estoy vivo y como que me doy cuenta
de que mi cuerpo tiene forma y cómo que tengo volumen y como que camino y como
que puedo atrapar y agarrar las cosas existentes ¡existen cosas diferentes a mi!
Y soy simio u hombre que no es tan peludo y estoy desnudo como un niño y
sentimos vergüenza y mis pensamientos son simples luego soy menos que un hombre
también puedo percibir el mundo ya que admiro la belleza la belleza de una mujer
por ende soy varón además escucho el sonido de la flauta que es como el viento
de una mañana fresca y luminosa además sé del sabor del comino molido además he
tocado el cabello de una infante mas tarde temí de la civilización romana y de
la crueldad de los hombres para con otros hombre ¡ yo persigo cristianos! Los
cristianos son aquellos que persiguen a Jesús el falso profeta por el contrario
amé a mi familia que es farisea ¿quién es ese Jesús? ¿Jesús? dios es
misericordioso y es uno solo Dios es el cordero que se sacrificó para limpiar
nuestros pecados ¡corruptor de la sociedad judía! ¡Corruptor de las tradiciones!
¡Usurpador del poder de Moisés! ¡Falso profeta! Dios es el hombre y su hijo es
el cordero he aquí el holocausto Dios desconfía del hombre y Chrestus los ama tal y
como son Jesús comprende la naturaleza del hombre "padre, perdónalos porque no saben
lo que hacen” pero la naturaleza del hombre a de ser rescatada estoy cansado
seguiré cansado…
Seré feliz estando junto a Dios me preguntéis"eras feliz
si cultivas la virtud y si cultivas la virtud significa que me conozco y ¿qué es
lo que he estado haciendo? Mi alma es perfecta porque estoy en el mundo ideal y
abstracto Con respecto a Jesús es el Camino A Dios me pregunté cierro los ojos y
temo por mi vida dicho de otra manera me duele pienso Si pienso como piensan
todos los pensadores romanos y judíos normales Otro punto es saber si ya me
conozco si me llamo Saulo si soy ciudadano Romano si persigo cristianos
realmente si enciendo sus casas si destruí cada uno de sus interiores Si estaba
dormitando si ahora veo la luz de Chrestus Si me ha ordenado que anuncie su presencia
a las naciones si estoy ciego pero ya veo Si sé que soy lo que soy Saulo soy feliz porque ya
veo como soy y delante mió veo que mis extremidades crecen y que las paredes ya
no son frías sino carne y esa carne se une a mi carne y ya veo al mundo y veo a Ananias que me
dice"te bautizo en nombre del Señor Jesús” y Pablo han de llamarte ahora, cuando
el nombre no hace la diferencia porque es el mismo espíritu.

Este monologo tal vez podría expresar todos los posibles pensamientos que cada cual debe emplear para llegar al auto-conocimiento. El monólogo se origina desde el reconocimiento del lugar y el tiempo en que estoy:” ¿Qué pasó? Estoy aquí y no puedo salir si estaba en las afueras de Damasco sobre mi caballo fortachón y un viento me golpeó luego una luz fresca me sonsacó de mi amargura y me dijo…”; todo esto indispensable para ubicarse en cualquier realidad. Luego, el reconocimiento básico de quién es cada quien y de su forma y esencia, mas tarde de su calidad como extensión, o sea, se es singular o se es parte de un todo: “…como que me doy cuenta de que mi cuerpo tiene forma y cómo que tengo volumen y como que camino y como que puedo atrapar y agarrar las cosas existentes ¡existen cosas diferentes a mi!”. Finalmente viene al reconocer de las sombras:”… si persigo cristianos realmente si enciendo sus casas si destruí cada uno de sus interiores…”.
Cuando ya ocurre todo lo anterior, se puede encontrar La Virtud :”… estoy ciego pero ya veo Si sé que soy lo que soy Saulo soy feliz porque ya veo como soy y delante mío veo que mis extremidades crecen y que las paredes ya no son frías sino carne y esa carne se une a mi carne y ya veo al mundo y veo a Ananias que me dice “te bautizo en nombre del Señor Jesús” y Pablo han de llamarte ahora, cuando el nombre no hace la diferencia porque es el mismo espíritu.

Encontrar la virtudes es el final del camino que comenzamos con el auto-conocimiento, con la aprehensión de las ideas y la convención de qué conviene a cada quien.
La gran mayoría de los hombres modernos relegaron a la virtud a un convencionalismo cultural. Los hombres se preguntan qué es realmente importante, mas no encuentran respuesta. La filosofía y la fe se han rezagado de un nuevo derrotero llamado Ciencia. Las Ciencias Exactas no dejan de colar la duda, tal como lo consideraba Pitágoras y luego Platón.
Los Gnósticos sustentan su fe en la práctica, o sea, en la idea de “Ver para Creer”. La creencia se sustenta por obligación en la certidumbre y la certidumbre es una convicción basada en lo que se percibe. Si ha sido vista una serpiente que se arrastra, luego ella está viva; si ha de ser tocada una piel tiesa y maloliente, luego la serpiente ha muerto.
El sofista Protágoras decía “el hombre es la mediada de todas cosas, de las que son, y de las que no son en cuanto no son”. El hombre mide su mundo según las proporciones y según su mundo. Existe aquello que existe mediante exista en el mundo del hombre. El hombre que mida la naturaleza espera un rostro con ojos, nariz y boca en cada animal de la naturaleza.
Pero quien niega que cada cual separe al bien del mal sin medir la dimensión de cada estado.

Giacomo Leopardi en su “Poesía y Prosa” afirmaba en su pensamiento sesenta y seis:” tal es la ética y tanto es lo que las creencias, en materia de moral, tiene que ver con las acciones”. Giacomo describía la argumentación absurda con la cual la raza blanca sometía a la raza negra. Los blancos siempre recurrían a cualquier ardid, como la evolución y la Teología, para someter a los negros.
Algunos separan a los hombres entre hombres de la conciencia y los hombres sin conciencia o Filisteos, que es un término peyorativo del estudiantado alemán hacia la gente que defendía el Sentido Común. El Filisteo defiende las tradiciones y teme al cambio, por el contrario el hombre de conciencia busca en su interior las respuestas al mundo, ve las circunstancias desde el punto de vista “de lo armonioso”, se cuestionaba sobre el dolor, la pobreza, la infamia y la injusticia; reconoce que en este mundo no puede haber mas que huesos, carne y desdichas. Eran Hombres de Conciencia casi todos los seguidores de Cristo, porque alcanzaban a observar su mensaje entre los impedimentos de su ignorancia, pues los Hombres de Conciencia también sufren por las mismas desavenencias que los filisteos, solo que no se conforman con lo que ven, mientras que el Filisteo lo acepta, como un perro acepta los mandatos de su déspota amo. Eran Hombres de Conciencia los seguidores de Sócrates, de Platón, aunque Aristóteles no tuvo un discípulo que fuera Hombre de Conciencia: hablo de Alejandro Magno, de quien se conocen sus conquistas a Persia, al medio oriente y hasta la India, no obstante no se conoce el legado de su maestro en sus obras.
El hombre de Conciencia y el Filisteo son descritos en la Parábola Del Sembrador, narrada en Marcos 4:3-9del Nuevo Testamento. Jesús dice que el filisteo es aquel suelo en donde cae la palabra, pero la semilla muere porque no posee receptividad. También dice que el Hombre De Conciencia es el buen suelo, en donde crece la semilla y da frutos
Los hombres de conciencia no atienden a la Moral, porque de ellos no surge la obediencia ciega que leva al fanatismo; Los Hombres De Conciencia atienden a su ética, pues el mundo ahonda en ellos tan profundamente que creen que una acción suya puede ocasionar el inicio de un círculo vicioso (sin fin y sin inicio). Por ello sus acciones siempre caminan de la mano de SUS preceptos éticos y de ellos no se puede esperar mas que honor, entrega y hasta el fin de la vida.
La moral es la carta de navegación de la sociedad. La sociedad está compuesta de filisteos casi por entero. Luego, la moral es El contrato social, como decía el filósofo suizo Jean Jacques Rousseau, de los filisteos.
La ética es la carta de navegación personal, luego es el contrato misericordioso entre cada cual y su Crítica.
¿Qué la moral es relativa a los intereses de cada quien, como decían los Sofistas?
La maldad del hombre se vale de cualquier sacro o abominable argumento para sobrevivir.

¿Será la ética aquella capaz de acortar la distancia entre las reglas morales y las acciones?
Claro que si, si proviene de la conciencia.
¿Será la ética identificable con el auto-reconocimiento de Sócrates?
En parte si aceptamos la presencia de un concepto universal del bien.

¿Será ese concepto universal del bien identificable con las cualidades de la Esencia Ideal Del Bien, dicha por Platón?
Si, porque es la vía hacia lo que le conviene a cada quien.
¿Será eso que conviene, identificable con la perfección de la naturaleza, dicha por Aristóteles?
Si, porque es una unión con ese ser interior que es similar a uno, solo que diferente por el influjo del las opiniones de la sociedad.
¿Encontrarán a Dios aquellos que encuentran la naturaleza?
Si
Y….
Entonces ¿quien es Dios y cuál es su naturaleza?

FIN







BIBLIOGRAFIA:


· Turnbull, Neil, ¿Qué sabes de filosofía?, Madrid, Ediciones B, 1999.
· Helmer Pardo, Curso De Pre-Icfes Numero Dos: Biología- Matemáticas- Filosofía Y, Bucaramanga, Edición 2002.

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