De niño, temí ideas de Dios
De mozo, disgustome algo del mundo
De joven, malgasté más de un segundo
De adulto, del favor extravié el pos
Creo en nada y, por mi obra bella, en todo
mi quehacer revélame el camino
en el gran bien y en el clemente sino,
gustoso, creo ya en ello sin modo
Desnudo, un día estuve desnudo
junto a la maquinita de los sueños,
un armatoste de eco: un poco mudo
Soy un personaje escaso ya en desdeños,
mas avezado en el poema agudo
soy el coloso que compele con su ceño

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